Dos gestaciones, dos alumbramientos

Esta Navidad ha sido un momento especial. Cuando escribí la reflexión sobre el «escándalo» navideño no os lo conté todo… parte de darme cuenta del escándalo que la Encarnación de Dios suponía se debió a que lo estoy viviendo en mis propias carnes, porque estoy embarazada. Ser consciente de que una vida depende de mí (ahora mismo, para todo) me hizo darme cuenta de que Dios mismo se hizo dependiente de una madre.

Al volver de las vacaciones me esperaba una semana muy intensa, sin yo saberlo. Este miércoles fue la primera ecografía, la de los tres meses; un momento muy emocionante porque por primera vez ves a tu bebé. Ves cómo se mueve y escuchas su corazón y te entra una sensación de paz y de alegría al mismo tiempo. Al día siguiente recibí la noticia de la publicación de mi primer libro, que ya llevaba tiempo escrito y estaba pasando por los diversos trámites editoriales para su publicación. Enseguida me llegaron algunos ejemplares a casa y lo vi anunciado en las novedades de la web de PPC.

Que estos dos sucesos tuvieran lugar durante la misma semana me hizo relacionarlos espontáneamente, porque tienen bastante en común. Son fruto de dos procesos, de dos «gestaciones», que al final ven la luz: el libro, ahora, con su publicación; el bebé, cuando nazca en julio. Durante la gestación de cada uno ha habido etapas de todo tipo. Con el libro tuve un atasco de inspiración importante que en su momento me frustró mucho, pero del que salí gracias a la ayuda de diversas personas. Con la niña o el niño no lo he vivido con frustración, pero sí he pasado la etapa inicial del embarazo, que tiene sus dificultades (estar más cansada, estar con el cuerpo revuelto y cambiado, los cambios de humor…). Lo bueno es que esta vez he aprendido más rápido a «pactar con mi finitud» y a vivir con agradecimiento la etapa, a pesar de que a veces es difícil adaptarte a vivir más despacio, a otra velocidad, siendo consciente de tus límites más que antes.

La gestación es una maduración… tanto del pensamiento como de una nueva vida. Es un proceso que nace de procesos anteriores (los estudios y la reflexión, en el primer caso, mi matrimonio en el segundo) y que se proyecta en procesos futuros. Lo que vivimos tiene conexión con toda nuestra vida. En estos dos casos lo he visto con mucha claridad.

En cuanto entregas un libro para publicar te empiezas a comer el tarro y a ver que hay cosas que podrías haber mejorado y otras que quizá hoy las dirías de forma distinta… pero tienes que lanzarte en algún momento, porque si no, nunca publicarías nada, vivirías reescribiéndolo todo. Supongo que con la maternidad me pasará algo parecido: es tirarse a la piscina, intentando dar lo mejor de ti, pero habrá momentos en los que pudieras haberlo hecho mejor. Espero que cuando lleguen sea capaz de aprender de ellos.

En ambas «gestaciones» he tenido gente cerca que me ha ayudado y acompañado. No concibo ni el escribir ni el ser madre como algo que me atañe solo a mí. Son realidades que, aunque en primer término me conciernan a mí (bueno, la maternidad también a mi marido y su respectiva paternidad), las vivo como algo social, abierto a los demás, porque recibe de ellos y proyecta hacia ellos.

Seguro que hay más detalles en los que se parece escribir un libro y tener un hijo. De todos modos, hay una diferencia importante: el libro son palabras, en cierto sentido, sin encarnar. Están encarnadas en mi vida, si he sido capaz de escribir realmente lo que creo y de lo que vivo, pero en el libro están inertes. Necesitan un lector que les dé vida, que las encarne en su propia existencia una vez que las lea. Siento que con mi hijo o mi hija no sucede lo mismo: ya es encarnación, ya es amor concretado, llevado a la vida, en este caso, a una nueva vida. Por eso para mí tiene una significación mucho mayor el bebé que el libro. Lo que sea capaz de transmitirle a la niña o al niño será una verdad no solo «dicha», sino «hecha» en la existencia de una persona. ¿No es precioso dar algo así al mundo, escribir en una vida y no solo en un papel?

Os dejo testimonio gráfico del bebé y un link al anuncio del libro (Atraídos por lo humilde) en la web:

Atraídos por lo humildeprimera eco bebé

Anuncios